martes, 1 de marzo de 2022

Nerit Olaya Guerrero, importante actor de la narración oral

Rafael Sime (R. S.).- Amigos en la entrevista de hoy, en nuestro programa cultural “Enlazarte” de radio “Cutivalú” nos encontramos con un actor, narrador, editor, un ser humano extraordinario, un actor de primera, peruanísimo con raíces regionales piuranas, nacido en Sullana, estamos hablando de Nerit Olaya Guerrero, un notable amigo y, además de eso, un profesional a carta cabal, en las artes escénicas y en los trabajos de la edición…



Nerit bienvenido al programa “Enlazarte Cultura para Todos”

Nerit Olaya (N. O.).- Gracias Rafael, un abrazo para ti, para toda tu audiencia, para Cutivalú, para Piura, para Sullana, Paita, Talara, para todo el norte, Tumbes, Chiclayo, para todo el norte, para toda nuestra santa tierra, abrazos

(R. S.).- Para nosotros es un gustazo y es un lujo tenerte en el programa, soy testigo directo en tu trabajo de la propuesta maravillosa de “La tregua” de Mario Benedetti y con monólogos de narración oral, narración actoral diría yo, maravilloso, del espectáculo “Como de las películas” que pude ver, así que damos fe de tu profesionalismo, de tu talento y de tu entrega pasional en la escena. Cuéntanos un poco Nerit… Cómo llega el teatro a tu vida?

(N. O.).- Bueno fíjate como llega a todos nosotros y como seguramente tú también cultivas y como todos nosotros participamos en las artes escénicas, empezamos desde el colegio, en las actuaciones y esas cosas y uno no se va dando cuenta bueno en la universidad, en todas las universidades que estuve, hice un periplo por varias universidades. Por ejemplo, en la universidad “San Martín” estuve haciendo teatro, estuve en “San Marcos” y estuve haciendo teatro, estuve en la “Pacífico”, no había teatro, bueno pues yo hice el grupo de teatro de la “Pacífico”, dejé esta universidad donde estudiaba economía estando becado, para estudiar actuación en la Escuela de Arte Dramático que ahora es “ESAD” esto es Escuela Superior de Arte Dramático, bueno completo aquí el círculo cerrado, digamos en dos partes, la primera que estudié actuación, que tampoco terminé y finalmente en el Programa de Complementación Pedagógica, cerrando el círculo, hasta que me gradué de bachiller en Educación Artística. Bueno, fíjate, estuve estudiando en la “Pacífico” economía becado, y estuve haciendo teatro; estuve haciendo literatura y estaba haciendo teatro o sea, siempre estuve haciendo teatro y yo no me daba cuenta que eso era lo constante, si yo hubiera sabido desde el comienzo era eso, desde el comienzo hubiera estudiado arte dramático

(R. S.).- El Perú perdió un economista pero ganó un actor extraordinario, vale la pena ese cambio, la vida nos va llevando, nos va conduciendo y nos dejamos seducir por el teatro, haces show de tu profesión, haces un trabajo serio, por eso tenemos aquí un invitado para que nos cuente de su labor… y cómo llegas, Nerit, a la propuesta, esta última, vamos a entrar más adelante, de ser un valor actoral, si vale el término,

(N.O).- Me gusta el término que acabas de acuñar, narración actoral, mis colegas, mis compañeros narradores, dicen que yo no soy narrador, que soy actor,… y mis colegas actores, compañeros de teatro, me dicen, que no soy actor, que soy un narrador, estoy ahí a dos fuegos. Pues fíjate… Alonso Alegría en una entrevista que hace a “La Tregua”, dice que la propuesta es híbrida, de narración oral y teatro, seguramente, pero yo llego a la narración, bueno pues, yo sobrevivo de mi trabajo de editor, de corrector de estilo. Llegó a mis manos un libro de cuentos para trabajarlo, de Alfredo Pïta, peruano que reside en Francia hace más de 40 años, muy cercano a Julio Ramón Ribeyro, que trabajaron juntos en Fran Press y este libro, y para la presentación en la Feria Internacional del libro de Lima, se nos ocurrió la brillante idea, que en realidad lo propuso la doctora Carmen Cevallos que estaba encargada de esto, dijo que había que hacerlo diferente, insistió en que narrara un cuento de Pita… verdad ¿no?… le contesté. Así pues narré un cuento en la Feria… y al año siguiente preparé otro cuento de Pita y esta vez sí estaba Alfredo en la Feria del Libro, había venido de Paris, y cuando voy a presentar el cuento, me interrumpe Alfredo y me dice -Nerit, por favor, quiero que cuentes el cuento del año pasado-, bueno era un cuento del año pasado, de otro libro, insiste –no por favor, te pido que cuentes el del año pasado, me han dado referencias y quiero verlo-… uno no se da cuenta de las cosas que va haciendo y que impactan a la gente… entonces por ahí empecé, y también por cosas del destino, de la suerte, yo creo que la suerte es un factor importante en la vida, llegué a Buenos Aires y llevé un taller con Ana María Bovo, excelente, maestra, genial, hice un taller, al año siguiente otro, hice tres talleres con ella, pero antes había estado acá en Lima con Carlos Genovese, del grupo de Teatro “ICTUS” de Chile, como decir acá en Lima “Yuyachkani” ¿no?, él ha sido actor y director en teatro, pero terminó siendo narrador, él  ahora se dedica a la narración, me dijo -no te preocupes que esto, te va a ir llevando y va a llegar el momento que solo estarás haciendo narración-, y bueno, como yo provenía del teatro no podía hacerlo de otra manera, y como sabía hacerlo, interpretarlo y como yo provenía del mundo editorial, yo había hecho adaptaciones del lenguaje oral a escrito, es decir, conferencias de Mario Bunge, conferencias de Jesús Musterín, las convertí en libros, convertí el lenguaje oral en lenguaje escrito, entonces, para hacer narración oral, convertí los libros de Alfredo Pita de texto escrito a oral, porque los lenguajes oral y escrito son diferentes…

(R. S.).- Es decir el proceso de ida y vuelta en ambos casos…

(N.O).- Si…Tuve la suerte, fíjate la vida… la vida me llevó a eso, entonces, por eso mi propuesta tiene esas características. Yo hago la adaptación del texto al lenguaje oral, me lo aprendo de memoria palabra por palabra, no lo digo de memoria… no lo digo de memoria…, tu sabes, tu eres actor, tu eres director, tú enseñas eso, que uno tiene el texto de memoria, aprendido, internalizado, corporizado, pero no se dice de memoria, si no lo sientes, no lo dices…

(R. S.).- Además si no se dice las características que estás mencionando, no te creen, así de simple…

(N.O).- Claro, tiene que ser orgánico, tiene que ser real, tiene que ser sincero, porque fíjate, ¿Cuál es la diferencia entre narración y actuación? digamos interpretación, es muy simple, y esta explicación se la debo a mi maestro Ernesto Raez, maestro y amigo, muy amigo… bien simple, en el teatro y en el cine, los hechos suceden, tú ves en la película o en la obra de teatro, que los hechos suceden, tú ves Hamlet que los hechos suceden… en la narración los hechos se enuncian… se enuncian, se cuentan, por eso muchos los llaman “cuentacuentos”, se cuentan… pero, al contar, al contar tú puedes interpretas también, entonces… “y la tía Leonor que tenía los hombros ligeramente levantados y caminaba sinuosamente como una gata, con unas piernas doradas, torneadas y una mirada”… entonces tú estás interpretando, ahora, donde empieza la interpretación?... o donde termina--- o dónde empieza la enunciación o donde termina… ahora esos límites probablemente serían difíciles de definir, pero no importa, lo importante es que la historia fluya y que llegue, que llegue con sinceridad, que conmueva al público. Si el actor, si el intérprete, el lactante, como se le quiera llamar, es sincero, el público se conmueve, el público lo siente, al público no se le puede engañar, no lo engañas, por eso es que nosotros cuando vamos al escenario, sentimos si el público está o no está con nosotros… y cuando está es una maravilla… y cuando no está… es terrible… es terrible… si, si, es una pasión… una pasión que requiere disciplina, que requiere trabajo, pero si te gusta lo haces con placer…

(R. S.).- Claro que sí. Tú has hecho de este trabajo tu oficio y lo que nos estás dando no es solamente un montaje estupendo, sino una referencia de ese oficio que has asumido con todas sus pasiones e intenciones y esto te hace ser un actor necesario, y no te lo digo para pasarte la franela, sino con toda la honestidad del mundo de haberte visto, de ser tu amigo, de saber la calidad de persona que eres y eso nos alegra Nerit, nos alegra mucho…Nerit eres un autor, editor, un narrador autoral, concepto este que acabamos de acuñarte… estábamos hablando de tu trabajo, y me gustaría detenerme en el término de la honestidad del actor, creo que es clave, para no solamente creerles de lo que se dice en el escenario, sino ver un referente en el país… Cómo ves eso?

(N.O).- Te refieres al trabajo interno del actor, te refieres a su posición, frente al mundo, frente a la vida, frente a las cosas

(R. S.).- Creo que ambas porque están sumamente relacionadas

(N.O).- Claro, si, si, claro… lo que pasa es que los occidentales somos así, nosotros creemos que para entender las cosas, separar fondo y forma, pero que es lo mismo, tú tienes barro y tienes arcilla, y con ese barro y esa arcilla puedes hacer una olla o puedes hacer una escultura, que es lo que está definiendo el objeto, la forma… una escultura de arcilla o una olla de arcilla, ambos son de arcilla, vienen haciendo lo mismo. Con respecto a la honestidad del actor, fíjate… qué bueno que me preguntes esto, el trabajo del actor… alguna vez por ahí me estaban contratando para que enseñara, así rimbombante, estilos de actuación… que abordara la actuación brechtiana… y la actuación meyorjodiana, la stalinvelasquiana…espera, espera un momentito Bertolt Brecht no hizo un sistema de actuación… Bertolt Brecht hizo una manera de hacer el teatro pero Bertolt  Brecht quería que su actor sea honesto que sea sincero… Bertolt Brecht estuvo trabajando con Lee Strasberg, del método actoral… bueno, no llegaron a un entendimiento, pero Bertolt Brecht asistió a sesiones de trabajo con Lee Strasberg, porque a él también le importaba la honestidad del actor, de su trabajo, de su sentir… no a ser como qué siendo, si no que tú realmente internalices y que tomes partido por tu personaje y tomes partido por la historia… si no crees lo que estás haciendo, si no sientes lo que estás haciendo, es muy difícil que el público te crea… no te van a creer pues… lo que pasa que la informática, las comunicaciones se han apropiado de un término que antes obteníamos nosotros los de las artes escénicas que se llama la realidad virtual… desde Diderot, la paradoja del comediante tiene que sentir, tiene que ser honesto pero al mismo tiempo tiene que trabajarlo, tiene que dosificarlo, tiene que sistematizadlo y eso no quiere decir que deja de sentir, por el contrario tiene que manejarlo muy bien… entonces la sinceridad… Este… cuando haces de papá, se te muere tu hijo, te entristeces… es verdad o es mentira que te entristeces… pues… es verdad, es verdad que yo creo que mi hijo se ha muerto… pues yo creo y siento en esa realidad virtual, que dominábamos en ese tiempo lo de virtual, pero en esa ficción en ese contexto es real… es real… y si yo realmente siento, el público lo va a sentir… si los seres humanos no sentimos esto, por eso con la mirada se puede expresar tantas cosas, por eso a veces basta con estar junto con una persona y que te sientas que realmente estás con ella… puedes no pronunciar una palabra pero ahí estás junto a ella.

Entonces ese manejo de energía humana, vital, para mí es la honestidad… y la honestidad del actor en su trabajo en su posición frente al mundo frente a la vida, frente a las cosas, fíjate, yo tengo preferencias, una manera de hacer las cosas, una manera de qué vivir… pero hay gente que se gana la vida haciendo divertimentos…  cierto?... y los cómicos ambulantes tienen el derecho de ganarse la vida y hacer lo que saben hacer y de divertir a la gente haciendo eso… Yo no lo hago, no podría hacerlo… yo hago lo que hago, lo que puedo hacer, con lo que tengo, con mis recursos… yo por ejemplo no hago improv, no me veo haciendo improv, no tengo los recursos para hacerlo y admiro a los que hacen improv. En la narración oral admiro a los narradores que tienen una historia para cada ocasión; admiro a los narradores tipo juglares… los admiro… pero no puedo hacer eso, no es lo mío… lo mío es lo que yo hago… como lo siento, como lo vivo y crearlo, por eso es que yo estoy interesado que en Sullana halla una escuela de artes escénicas… enseñar artes escénicas, enseñar filosofía para que a gente aprenda a pensar y se ubiquen bien en el mundo y no nos engañen y sepamos ubicarnos y tengamos una mente crítica… los artistas somos testigos de nuestro tiempo… nunca como hoy hemos tenido tantas condiciones para ser felices… las comunicaciones, la informática, las comodidades, el confort, el aire acondicionado, los carros… te imaginas cuando la gente tenía que ir a caballo, a pie o en carretas, cosas horribles, San Martí de Porres, uno de los argumentos para canonizarlo fue que estuvo al mismo tiempo en tres sitios: en Méjico, Lima y me parece que en Buenos Aires… no recuerdo. Hoy ahora, tú puedes estar al mismo tiempo en muchísimos sitios, por la comunicación y no eres San Martín de Porres… Hoy ahora tú puedes estar en muchísimos sitios por la comunicación y no eres San Martín de Porres, no hemos tenido nunca tantas condiciones para ser felices y nunca tan infelices como lo somos ahora… mira los medios de comunicación, nunca hemos tenido tantos medios para comunicarnos y nunca estamos tan incomunicados como ahora… Ahí el arte, el arte tiene que rescatarnos, el arte no es la vida; pero la vida sin arte, no es vida. Y dice Giovani Sartori “Que el hombre está pasando de su estado como vive –homo sapiens- al –homo vivens- que la imagen está dominando todo” y eso nos está llevando a la “estupidización” como decía Marco Aurelio Denegri, porque nos han quitado la palabra, y la palabra es la base de la inteligencia, la palabra es la base de la imaginación, la base del lenguaje, del lenguaje simbólico y la ciencia, la filosofía y el conocimiento simbólico… o sea nos están estupidizando. La imagen debiera ser el complemento de la palabra y ahora es lo contrario la palabra es el complemento de la imagen. Por eso la importancia de la narración oral, la importancia de rescatar esta narración…

Fíjate hace poco estuve dando un taller en un colegio grande, famoso y la mayoría de profesores y profesoras no leían bien, entonces como un profesor… entonces cómo un profesor de lectura que no lee bien, cómo va a contagiarle al alumno a la alumna el entusiasmo por la lectura. Tenemos que rescatar la palabra, tenemos que rescatar el contar historia, eso que nos contaban nuestros padres, nuestros abuelos… estimuladamente hay imaginación y la imaginación es uno de los elementos claves de la inteligencia. Ahora los niños llegan al colegio y antes de aprender a leer se han pasado cientos sino miles de horas frente a la pantalla, los bebitos de meses y ya tienen una pantalla… “hay mi vida que bonito como hace el bebito de las imágenes”… oye lo estas estupidizando, no le estás dando la oportunidad de que investigue, de que explore, de que desarrolle su cerebro, su capacidad. Por eso yo creo que la narración es importante…yo creo que el arte es importante en la vida, hoy más que nunca… La pandemia nos ha mostrado que es importante el contacto cercano, el contacto directo, cerca un humano de otro. Bueno a mí con la pandemia me tocó la situación triste con la enfermedad de mi esposa y finalmente su fallecimiento, que me sumió en un duelo largo, triste, doloroso, devastador, pero ya pasó, ya pasó… ya cerré el duelo y ahora estoy como renaciendo, gracias y fíjate que, bueno que tengamos este contacto justo en esta etapa de renacer, justo en esta etapa de reinsertarme en el mundo, en la vida… qué bueno, la vida es así. El factor suerte, el azar es importante en la vida… si… si… si… Mira, cuantas personas con muchas cualidades, con muchos recursos, muchas cosas y les va mal en la vida… y hay gente que por no dabas ni medio… oye que bien que le va… si pues la suerte. Decía Jhon Smith en la muerte de Danton, hace decir al personaje de Danton “la vida es una prostituta que se acuesta con quien le da la gana”.

(R. S.).- (Sonrisas)… De acuerdo, así es… así es. Así, ahí además, lo fortuito… tiene un elemento mágico… no?

(N.O).-  Claro, claro que sí. Mira, yo subí a un microbús cuando recién vine a Lima y era estudiante, cuando se viajaba a pasito colgado, le cedí el asiento a una chica que estaba de pie a mi costado y luego se desocupó el otro asiento y me senté junto a ella, empezamos a conversar y esa chica, el 14 de julio del 2020, falleció de un cáncer al cerebro, pero… me dejó tres hijos, esto es, dos hijas y un hijo… ese día nos encontramos y no nos separamos nunca más... anda tú a saber, oye yo que iba a saber qué ocurriría eso… no?... o que iba a saber, por ejemplo, nosotros mismos tú y yo, Rafael, es mágico el encuentro… hemos hecho “La Tregua” en Piura, tú asumiste que debería hacer “La Tregua” en Piura y la pusimos en “La Pinacoteca” con tres funciones y luego nos llevaste a Colán, la dimos en una casa, fue una experiencia maravillosa… eso es lo que se llama “lo bailado y lo comido no te lo quita nadie”     …

(R. S.).- (Sonrisas) Así es Nerit, se nos ha cumplido el tiempo… me podría quedar horas conversando contigo, ya habrá otro programa más para volverte a invitar, te agradezco tu tiempo, tu cariño, tu humildad tu sinceridad… eres un gran amigo y un gran ser humano… te deseamos el mejor de los éxitos… este programa está a tu servicio, así que cuando quieras no hace falta invitación porque los de la familia no necesitan invitación…

(N.O).- Hombre encantado, para terminar mi espectáculo que viste lo llevé a Buenos Aires, a la Plata, a Montevideo, a La Habana, a Matanzas, acá a Lima… no? Pero yo soy sullanero y me siento sullanero las 24 horas del día… piurano por lo tanto y norteño por lo tanto… ¡Que viva el Norte¡ ¡Que viva el Norte!

Sonrisas de ambos

Entrevista realizada el 01/03/2022

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